Sulfatos y bases lavantes suaves: lo que pasa en la ducha
Por Jeremy Fain, fundador de Restelys. Actualizado el 17 de octubre de 2026. 2 fuentes citadas.
Un gel de ducha no solo hace espuma: también arrastra parte de los lípidos de la piel. Todo depende de los agentes lavantes que contiene.
Los agentes lavantes, o tensioactivos, despegan el sebo y las impurezas para que el agua se los lleve. Los más agresivos, como el laurilsulfato de sodio, se fijan también a las proteínas y lípidos del estrato córneo y debilitan la barrera cutánea.
Los estudios muestran que tensioactivos más suaves y fórmulas equilibradas limpian igual de bien dañando mucho menos la piel. El efecto es aún mayor con agua dura, que favorece los depósitos en la piel.
Por eso nuestro pliego exige bases lavantes suaves, de origen vegetal, sin sulfatos, para el gel de ducha y también para el champú y el jabón.
Fuentes
- Ananthapadmanabhan K.P. et al. «Cleansing without compromise: the impact of cleansers on the skin barrier and the technology of mild cleansing». Dermatologic Therapy, 2004.
- Danby S.G. et al. «The effect of water hardness on surfactant deposition after washing and subsequent skin irritation in atopic dermatitis patients and healthy control subjects». Journal of Investigative Dermatology, 2018.
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